martes, 24 de marzo de 2009

EL SUPERHÉROE CONTINUA

FOTO DE MRS. ATTERY, observese el tatuaje con las iniciales de Patricio Somosierra. Vale la pena hacerse luterano por perderse en esas ondulaciones sin aristas

Siguiendo sus instintos de conservación más atávicos volvió a realizar un cambio radical en su existencia, vendió parte de sus posesiones para conseguir el máximo de efectivo, se hizo una operación maxilofacial que le confería una fisonomía similar a la de Steve Buscemi, ciertamente no un aspecto tremendamente atractivo, pero hacía tiempo había descubierto que con una buena provisión de fondos tampoco importaba mucho. Se trasladó a vivir a un pequeño pueblo del estado americano de Iowa, un lugar plano lleno de maíz y de ciervos, animales que dedicaban su tiempo de ocio a cruzarse en medio de la carretera provocando decenas de accidentes aún a riesgo de perder su propia vida. El pueblo se reducía a una plaza con su Court House, el supermercado Dollar General, todo en general a un dólar, el banco, la farmacia, un dealer o contrabandista de vehículos y una serie de casas multimorfológicas extendidas a un lado y a otro de la Highway 69. Allí consiguió un empleo como profesor de español en una High School, una tapadera como otra cualquiera.
Hay que decir que el ahora llamado Patricio Somosierra fue feliz allí, a pesar de tener que trabajar cada día de 7:30 a 3:30 y haber perdido la costumbre, después de los últimos años de vivir de manera hedonista. Sus viajes de fin de semana y vacaciones a Nueva York, Boston, New Hampshire y Wichita donde se alojaba en los mejores hoteles acompañado por deslumbrantes profesionales del amor, le ayudaban sobremanera a soportar el trabajo diario. Allí conoció, además del Dollar General, los Wal-Mart con sus graciosos ancianitos en las puertas cuya única mision parecía ser saludar a los clientes con el célebre – How are you today?-, las gasolineras de la cadena Casey's donde se podían conseguir unas deliciosas bolitas de pollo rebozado y hondonadas de café y, por supuesto, los multicines donde disfrutar de la película atiborrándose de un cubo de palomitas, con rellenado gratis, rociadas, bañadas o sumergidas en grasa servida en grifo.
Sus días transcurrían inmersos en una especie de calma chicha, de tranquilidad moteada de campeonatos de fútbol, baloncesto y softball. Todo cambió, sin embargo, cuando conoció a Mrs. Attery. Al principio ella era simplemente la profesora de la clase de la lado, una rubita atractiva que normalmente vivía detrás de unos pechos descomunales. En su tercer año en el pequeño pueblo del medio oeste empezó a pasar tiempo con ella después de las clases. Ella solía quedarse hasta las 5 pm preparando cosas para el día siguiente y Patricio se acostumbró a sentarse un rato con ella antes de marcharse, las conversaciones se hicieron más largas e íntimas, una cosa llevó a la otra y una tarde de invierno a 18 grados bajo cero en el exterior, cenando en una steak house del pueblo, le pidió matrimonio porque ella era una ferviente luterana y Patricio no veía posibilidades de un conocimiento bíblico sin pasar por el altar, pero qué importaba si en cualquier momento él podía desaparecer y iniciar otra vida en Anchorage.
(*) Hay que remarcar la amistad surgida entre Carmelo Pomadas y Patricio Somosierra (antes Remigio Cofrade) y que no aparece en las crónicas lo cual no quiere decir que no existiera. De hecho parte de las investiaciones ornitológicas de Carmelo fueron financiadas en su día por Remigio. (nota del autor)
Continuará

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