
En un laboratorio secreto se llevó a cabo un experimento, como supondréis también secreto. Los resultados fueron archivados en un una carpeta en la que se podía leer en letras rojas rodeadas de un marco del mismo color "ALTO SECRETO".
Los científicos que realizaron el experimento permanecieron en el anonimato y siete horas en el bar del Miguelín. No se sabe si celebrando un cumpleaños o festejando simplemente.
Lo que si trascendió, y esto es realmente extraño, fue que las batas usadas por los ciéntificos en el experimento no fueron blancas sino de boatiné. Y aquí si que podemos hacer una descripción precisa de la vestimenta: azules con topos blancos y ribete a juego, bolsillo en el lado izquierdo con simulacro de pañuelo.
Dichas batas acabaron en una lavandería regentada por una pareja de pigmeos cuya pasión por las zapatillas "Tórtola" era conocida por todo el vecindario. Las batas tras un riguroso prelavado y posterior lavado a 90º quedaron hechas una porquería. Los pigmeos huyeron y fueron perseguidos por todo el planeta con la ayuda de los sabuesos del Miguelín. Cuando después de casi dos lustros de ardua persecución fueron encontrados, camuflados en un escaparate de la cadena de charcuterías "Carne Magra", se les despojó de sus preciadas "Tórtolas". A base de martillo y escarpa fué, pues formaban parte de su anatomía ( los tíos cochinos...).
El Miguelín fué abriendo sucursales de su bar allá por donde pasó. Los sabuesos disfrutan de un retiro en una residencia canina a gastos pagados por la empresa "Carne Magra".
El experimento y su respectivo informe permanecen en secreto....