lunes, 23 de marzo de 2009

Carmelo Pomadas

Carmelo Pomadas acostumbraba a tomarse una cerveza bien fría después de su jornada laboral. Lo hacía sentado en su mecedora bajo su porche, con los pies apoyados en la barandilla de madera, con la mirada fja en los cerros que cada día pateaba. Le gustaba balancearse y oir el crujir del suelo reseco. A veces pensaba que no estaría mal darle una mano de aceite y se imaginaba lo agradecida que estaría la madera (es un decir) y seguidamente pensaba: -que le den pol culo! y seguía saboreando su cerveza, con la vista perdida en la lejanía.

Carmelo Pomadas era ornitólogo. Los últimos ocho años los había dedicado con un afán casi enfermizo a investigar la reproducción del pájaro cuco retestinado. Cada mañana salía de casa pertrechado de cuaderno de campo, lápiz(HB), goma de borrar, una maquineta con visor de diapositivas, binoculares, cantimplora y su comida preferida: tortilla de higos chumbos con gengibre. Del cuco retestinado sólo era capaz de oir su peculiar canto, algo así como fiiiiiiitirrrruuuuuuufiú (más o menos). Ni una pluma, ni una cagada seca, ni rastro vamos.

Sus allegados se preguntaban si no se estaba volviendo majara, si alguien le preguntaba por su búsqueda del plumífero, Carmelo Pomadas miraba fijamente a la persona y respondía: -fiiiiiiitirrrruuuuuuufiú. Respondía sin hacer el más mínimo gesto, con los brazos totalmente caídos y la espalda ligeramente encorvada, sin mover apenas los labios. Después se rascaba el cogote y se iba.

Una tarde, como tantas otras, volvió a casa. Dejó su mochila, cogió una cerveza y al salir al porche se quedó petrificado. La mecedora se movía, se escuchaba un leve canturreo, sí, fiiiiiiitirrruuuuuuufiú. Carmelo Pomadas no lo podía creer! El cuco retestinado!!!! pensó. Se acercó sigilosamente, como Kwai Chan Caine andando sobre el papel de arroz. Y de un salto felino se colocó delante de la mecedora. Y en ella meciéndose tranquilamente y degustando un cerveza fría estaba el perrohhhhlobohhhh!!!!.

De la bicicleta y el pájaro cuco retestinado ni una cagada seca, ni una pluma, ni un pedal. Pedal el que pillaron Pomadas y el hhlobohhhh.

No hay comentarios: