jueves, 20 de noviembre de 2008
miércoles, 19 de noviembre de 2008
EL SUPERHÉROE
Remigio Cofrade se despertó una mañana y descubrió que había adquirido superpoderes, concretamente supervelocidad y capacidad para predecir el futuro, ésta última de poca ayuda ya que sólo podía hacer predicciones con una antelación de dos segundos, lo cual podía ser útil para evitar una colisión, por ejemplo, pero resultaba totalmente ineficaz en caso de quinielas, primitivas y loterías varias. La supervelocidad sin embargo iba a dar un vuelco total a su existencia, hasta entonces anodina.
Antonio trabajaba en una carpintería desde los 16 años y a sus casi 50 apenas había progresado, "si yo hubiera tenido padrinos" se decía a veces cuando practicaba en casa con su karaoke, una de sus pertenencias más preciadas, puede que la que más.
Aquella mañana se levantó como siempre a las 7 y esperaba estar como siempre, después de tomarse el café con leche y fumarse dos cigarros, en la parada del autobús a eso de las 8. Sin embargo ese día a las 7 y un minuto ya estaba esperando el transporte público sin saber muy bien qué había pasado, al principio pensó que el reloj que le había regalado su tio Antonio para su comunión estaba estropeado, pero tras varias indagaciones entre los pasajeros, llegó a la conclusión de que algo estaba sucediendo, sospecha que se fue confirmando cuando cubrió los 600 metros que separaban la parada del autobús de su lugar de trabajo en 2 milésimas de segundo.
Contra todo pronóstico, Remigio no se sintió asustado puesto que siempre había pensado que algo importante le iba a pasar en la vida, y a estas alturas con las ilusiones ya consumidas, por fin había sucedido.
Tras una temporada de experimentos varios como lanzar una moneda desde un séptimo piso y recogerla antes de que llegase al suelo y otros realmente fallidos, como fuera el comerse tres raciones de callos en 1 segundo acompañadas de tres cervezas. Cabe decir que si bien sus músculos estaban preparados para alcanzar velocidades desconocidas por el ser humano, otros órganos de su cuerpo seguían siendo bastante vulgares por lo que tras la ingestión masiva de callos en tan corto periodo de tiempo tuvo que pasar una semana en cuidados intensivos tras sufrir lo que los médicos, incapaces de entender la situación, llamaron "hipertorsión piloral".
CONTINUARÁ.....
Suscribirse a:
Entradas (Atom)