
Su mayor osadía tuvo lugar una tarde de mayo, aquel día salió de la clase pidiendo permiso para ir al lavabo pretextando encontrarse mal, con una endiablada velocidad entró en el cuarto del material que estaba justo al lado del servicio, inutilizó el detector de humos y colocó sobre uno de los múltiples paquetes de folios un artilugio incendiario con retardo de media hora que había conseguido de una de sus numerosas amistades de ámbitos no precisamente escolares. Al volver a la clase hizo una de sus representaciones del enfermo imaginario y consiguió permiso previa llamada a su madre, para irse a casa. Hay que indicar que el colegio donde cursaba 4rt de ESO era una pequeña Academia por lo que no le costó mucho atrancar la puerta de entrada con una cuña de madera y seguidamente marcharse ufano y contento a casa, llevando la alegría por dentro ya que todos los que le vieron por el camino hubieran afirmado que el pobre chico era un amasijo de malestares.
No hubo que lamentar muertes y únicamente Don Carlos, el director, y un par de profesores tuvieron que ser ingresados por intoxicación de dióxido de carbono. Nunca se sospechó de él y nunca se pudieron esclarecer las causas del incendio hasta que un día en medio de la clase a María Benavides, la profesora de historia y una de las únicas que sospechaba que el guapo y educado Bernardo no era agua clara, se le cayó un aparato incendiario cuando recogía sus cosas al final de la clase. María fue despedida sin que Don Carlos quisiera ahondar más en el asunto ni presentar ninguna denuncia ya que hasta la fecha aquella profesora había sido una profesional como la copa de un pino, pero la mujer de César no sólo tiene que ser decente, si no parecerlo.
A la capacidad para maquinar el mal había que añadirle un nada menospreciable talento académico así que terminó la ESO con notas brillantes y varias matrículas de honor. Decidió cursar el Bachillerato en una colegio religioso seguramente pensando en encontrar un morbo aún mayor al cometer los desmanes fuera del ámbito laico.
CONTINUARÁ, O NO....
EN LA FOTO BERNARDO CARACTERIZADO CON SU MÁSCARA DE DORMIR
4 comentarios:
Wolfman,he de decirte que te debe de encantar el cine,eso ya se palpa porque eso de la mascara de dormir me suena d una pelicula que era "la mascara",pero en esta pelicula la llevaba todo el tiempo el hermano gemelo del malo.Me encanta tú forma de escribir,pues demuestras una gran imaginación espero impaciente la siguiente parte
muchas gracias por sus comentarios, la siguiente entrega no se hará esperar aunque puede que los hechos narrados en ellas sean demasiado abyectos para mentes sensibles...o no
YA SE JUZGARÁ SEÑOR WOLFMAN YA SE JUZGARÁ,SALUDOS
no hay nada mejor que una buena máscara de noche para lucir un lustroso rostro o jerol
un abrazo amigo
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