Por el 1700 le regalaron un león al rey de Suecia, Federico se llamaba. Se conoce que por aquella época regalar un animal salvaje vestía mucho. El león murió y el Fede quiso conservarlo. Le encarga a un taxidermista que lo diseque. El taxidermista no había visto un león ni en dibujo.
Y el resultado fué:
Se puede ver esta obra de arte en el castillo de Gripsholm. Creo que queda un poco más arriba de Montgat.
2 comentarios:
Eso es lo que pasa cuando se pretende ser artista y se trabaja de oidas. He tenido el dudoso privilegio de observar esta obra en vivo y en directo precisamente entre Mongat y Ocata, no se trata de un castillo si se me permite la corrección sino de un chiringuito playero donde el pobre leo se expone para regocijo de los pequeños de etnia gitana que se entretienen intentando usarlo como caballo o como piñata las más veces. Camelo Dices Ami, el abnegado camarero, se entretiene en recomponer al pobre animal después de cada sesión. Y es que lo importante es tener salud
Claro, en realidad el taxidermista no era tal, sino taxista, le llamaban taxidermista los conocidos porque tenía una infección recurrente de la piel provocada por los asientos de plástico, el hombre hizo lo que puedo rellenándolo con la espuma de los asientos y ayudado por su hijo de 9 años que era bastante avanzado en manualidades
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