martes, 18 de enero de 2011

Un frío enero, seguimos navegando


Ya que de poesía hablamos

Navegar a la deriva
sin puerto ni ensenada
en lontananza,
hizar las velas
sin encontrar viento,
ni un soplo

No hay descanso para el alma,
no hay razón ni objetivo,
navegar, sólo navegar,
sin otear el horizonte,
eso es vivir, morir, estar

Uso un poco de brea aquí y allá,
lijo las tablas arruinadas,
coso la tela agotada,
lo justo para seguir, lo justo,
nada más

Y sin embargo cada amanecer
mi esperanza se duplica,
mis pulmones se abren ufanos
con el aire nuevo, limpio,
quizás hoy, sí,
quizás hoy
haya tierra más allá de las nubes,
quizás hoy
quizás

Por: poeta en horas muertas

1 comentario:

Belisario dijo...

"No hay descanso para el alma,
no hay razón ni objetivo,
navegar, sólo navegar,"

como dijo el jefe indio: mi corazón se llena de alegría al "verte" de nuevo

que conste que te veo, gandul