sábado, 12 de febrero de 2011

Gengibio


Puesto que ha llegado a mi esta información no tengo otra que dar a conocer detalles que me fueron revelados tiempo ha y que, pluguiera a Dios, no hubiera revelado sin esta su publicación maese Belisario. En la gastada por el tiempo fotografía vemos un hombre a la guitarra que no es otro que Gengibio. Cambió su nombre por el de Toribio Atanasio González Cortés y se unió a un grupo de gitanos titiriteros que rondaban por los pueblos, ganandose la vida de la mejor manera que sabían, cantando coplas y bailando donde se les requiriese.

En uno de los pueblos donde estos trasnhumantes artistas recalaron, Toribio conoció a Fuensanta Calasparra que era fabricante de cilicios, cosa ignorada por Toribio hasta la noche de bodas pues fue un rapto de amor el que los llevó al altar en el tiempo record de 2 minutos y 43 segundos.

Entrando en el lecho conyugal y dispuesto a consumar, sufrió Toribio lo que llamamos un "renuncio" puesto que entrando ya a matar, enhiesto a pesar de faltarle el testiculo medio, viera en la pared de la habitación de Fuensanta una instantanea de ella misma en la fábrica del elemento de tortura que Toribio, aunque nunca lo dijera, creyó causa de la honda depresión que se llevara a su vecina Patronisa Argaman Salva, que así se llamaba la mujer engullida por su propia pena.

Dicen las malas lenguas que Toribio cayó fulminado ipso facto y que Fuensanta se hizo martir y creó la orden del Cilicio Corcovado, una variante usada en el escroto de algunos clérigos causando en ellos grandes dolores y quebrantos.

Eso es todo lo que tengo que decir

Wolfman

1 comentario:

Belisario dijo...

Los designios del señor (Jengibio en este caso) son inescrutables.