Esta historia la escuché un día en la radio, intentaré transcribirla lo más exacta posible.
En una jaula fueron introducidos cuatro monos. En medio de la jaula se colocó un racimo de plátanos. Cuando alguno de los monos se acercaba a cojer un plátano el resto recibía una ducha de agua fría. Con el paso del tiempo y a fin de evitar la ducha de agua fría, si uno de los monos se aproximaba a los plátanos el resto le propinaba una paliza. La ducha al cabo de unos meses quedó suprimida, pues los propios monos se encargaban de que ninguno se acercase a la fruta.
Después se sacó un mono y se substituyó por otro nuevo, el cual recibió una paliza por parte de los tres veteranos. Así se fueron sacando el resto de los monos originales e introduciendo monos nuevos, los cuales iban recibiendo las consabidas palizas, hasta que sólo quedaron una remesa de monos nuevos. Si se hubiera podido preguntar a uno de estos nuevos monos el porqué de las palizas, seguramente y en el caso de que ellos pudiesen responder, habrían dicho que eso, simplemente, siempre había sido así.
¿Os ha gustado? Pues vamos a ver si repasamos las tradiciones y todo lo que siempre ha sido así.
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